Este lunes hemos asistido a una grata polémica iniciada por Tomás Baiget en la lista de archivos Iwetel, en torno al nuevo nombre de “Information Curator” o “Data Curator”, un término reciente para algo que según el propio Tomás, los bibliotecarios y documentalistas llevamos haciendo desde hace mucho tiempo y cito al propio Baiget en dicha lista de Iwetel:
“Desde hace cosa de un año algunos han descubierto la gran novedad de que, dada la gran cantidad de información que hay por el mundo, se necesita alguien que se dedique a seleccionarla o filtrarla, y decidieron ponerle el nombre “information curator” o “data curator”.
A mi entender nada justifica este nuevo nombre, pues el hecho de que ahora haya internet, webs y blogs no hace cambiar nuestras funciones de toda la vida.”
El propio Tomás nos indica que “un “data curator” está en conflicto con una acepción anterior que sí que era bastante nuestra: la de preservar conjuntos de datos resultado de una investigación para que puedan ser reutilizados.”
Es cierto que varios profesionales de la Biblioteconomía y Documentación no sólo realizan estas labores en sus quehaceres diarios en sus puestos de trabajo, sino que además lo publican en formato de periódico digital o diario; os cito algunos ejemplos de reconocidos profesionales que realizan estas labores de “curación de contenidos”:
Jesús Tramullas – El Jesús Tramullas Diario
Bienvenido López – En la Biblioteca…
Isabel Ruibal Soto - Diario de Isabel Ruibal Soto
Fernando Gabriel Gutiérrez - #Biblioteca, educación y nuevas tecnologías
Pero, bajo mi humilde punto de vista (opinión que también he dado en Iwetel) “un Content Curator o Curador de Contenidos es para mi, de una manera breve o poco exhaustiva, aquel Profesional de la Información 2.0 que filtra, genera y distribuye contenidos digitales relevantes“ (como ya definí en el post de mi blog “Aportación de los Profesionales de la Información a la Web 2.0”), ya que no sólo se trata de alguien que “consume contenido, lo filtra, lo recopila, y lo comparte” (citándo a Enrique Dans en su artículo “Sobre la content curation y su importancia“, post que ya cité en la primera entrada de mi blog “Ya soy blogger”) sino que además esos contenidos de calidad deben tener la mayor relevancia (incluida la relevancia “social”) posible.
Y es ahí, en esa llamada “relevancia social”, en donde radica la novedad del término “Content Curator”, porque como bien afirman Luis Martínez-Uribe y Stuart Macdonald en el artículo: “Un nuevo cometido para los bibliotecarios académicos: data curation”, si bien es cierto que “el concepto de “data curation” incluye actividades como la preservación digital“, (algo que llevamos haciendo mucho tiempo, como muy bien afirma Baiget, los bibliotecarios y documentalistas para una futura reutilización de la información preservada), “pero también aquellas que añaden valor a los datos para que puedan ser descubiertos o reutilizados“, y es aquí donde está la clave y la diferencia, en el añadir un valor a la información, adjuntándole una relevancia en la Web 2.0, en diferentes Redes Sociales, para que dichos contenidos de calidad puedan ser descubiertos por nuevos “usuarios”, que puedan reutilizarlos de la misma manera o modificándolos, moldeándolos (siempre por supuesto, de acuerdo a los términos de licencia que tenga dicha información) según sus necesidades e inquietudes.
Otro matiz importante: el Content Curator consume contenidos por iniciativa propia (o empresarial claro) ya sean de temática variada o de temas más precisos, mientras que los bibliotecarios y documentalistas tratan de preservar unos contenidos generados de una investigación (normalmente sobre un tema específico) o de una petición de búsqueda de información por parte de sus usuarios o clientes, pero no están todo el día consumiendo y filtrando contenidos para difundirlos (tienen otras muchas más labores que hacer como todos sabemos), sino que surge más de una manera más puntual y concreta.
Como bien apuntaba Javier Leiva también al hilo en esta discusión en Iwetel, si bien es cierto que ciertas labores de búsqueda de información utilizando operadores booleanos, búsquedas avanzadas…. Es algo que llevamos haciendo los bibliotecarios y documentalistas mucho tiempo, también es cierto que este nueva acepción como el propio Javier apunta parece “un nuevo punto de fuga de oportunidades de trabajo para los que provenimos de este sector”, por lo que, al igual que el propio Javier indica, yo tampoco esperaré a ver si el término “Content Curator” se asienta o pasa de moda o está bien definido o le podemos buscar un término más acorde a nuestro rico idioma, el español.
Sobre la adecuación de este término si que estoy completamente de acuerdo en que es bastante inapropiado, porque como bien apuntaba José Alberto Albarracín Ramírez en el grupo de Facebook “Empleo en Biblioteconomía y Documentación”, a raíz del post de Evelio Martínez (compartido en este grupo) publicado en Dokumentalistas.com bajo el título “El concepto de curación de contenidos”: “Curator es conservador, como el de los museos”, como bien nos define el World Reference: Curator, por lo que, como muy bien Jose Alberto indica, podría llamársele “gestor de contenidos” o “experto en contenidos digitales”, desde luego algún término en nuestra querida lengua, porque como bien señala Jose Luís Rodríguez-Mera en este mismo post del grupo de Facebook, quizás ya sea demasiado tarde para cambiar el término, al igual que ha ocurrido con “Community Manager”, el cual ya es socialmente aceptado en toda España sin darle una traducción aceptable a nuestro rico idioma.
Retomando el hilo de discusión de Iwetel, Enzo Abbagliati añade el matiz de que la “curación de contenidos“ es algo que no sólo están realizando los profesionales de la Biblioteconomía y la Documentación, sino que muchos usuarios de internet ya realizan dicha actividad, por lo que se hace la interesante pregunta de ¿que se le puede aportar como profesional de la información a dichos usuarios ya avezados en dichas labores si se acercan a nosotros en busca de ayuda?
Incidiendo en esta cuestión, Cristián Maturana, nos habla también en este hilo de Iwetel de que para poder satisfacer estas nuevas necesidades de estos nuevos usuarios, los profesionales debemos de cambiar, evolucionar y sobre todo formarnos, con lo que además estaremos consiguiendo acceder a este nuevo nicho de mercado y conseguir así nuevas oportunidades profesionales, algo con lo que estoy completamente de acuerdo, dado los tiempos de crisis laboral que vive España.
Finalmente, en el excelente artículo (cuya opinión comparto al 100%) de Evelio Martínez publicado en Dokumentalistas.com bajo el título “El concepto de curación de contenidos” nos termina de aclarar la diferencia entre Content Curator y el resto de los profesionales de la información, así como el sentido que tiene hablar de Curación de Contenidos si muchos usuarios de internet hacen lo mismo (se trata de añadir valor informativo a los contenidos), también nos habla de las diferentes maneras de hacer curación de contenidos (agregación, destilación, elevación, mashup y cronología) y por supuesto de la relación intrínseca y directa que tiene este nuevo perfil profesional con el Marketing 2.0, la creación de vínculos de las marcas con el consumidor (el famoso término “branding”) a través de los contenidos que son los llamados “combustibles de conversaciones”. Así surge el término “Content Curator” o “Curador de Contenidos”, que ya en el año 2009, el marketer Rohit Barghava definía en un post como:
“someone who continually finds, groups, organizes and shares the best and most relevant content on a specific issue online”
Es decir, “alguien que continuamente encuentra, agrupa, organiza y distribuye los mejores y más relevantes contenidos sobre un tema específico en línea” (traducción propia).
Según el propio Evelio, de este artículo de Barghava se pueden extraer 3 interesantes ideas:
- “El objetivo de la curación no es aliviar la infoxicación de los usuarios, aunque ése puede ser un objetivo derivado: su función principal es la de crear vinculación.”
- “La curación no es inteligencia competitiva, aunque también podría ser utilizada para ese fin: la información fluye hacia afuera de la organización, hacia los usuarios, por lo que la curación se relaciona más con la comunicación que con la prospectiva de negocio.”
- “La curación no es una especie de servicio de difusión selectiva de la información: la curación tiene una carácter prescriptivo, algo así como “en mi opinión, esto es lo que deberías saber”.”
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